Trabajadores a las puertas de la empresa. (Paula Tudó)

La empresa Continental Automative de Rubí, encargada de fabricar neumáticos y componentes para vehículos, anunció el pasado mes de febrero un ERE para parte de los 760 trabajadores de la planta. Desde entonces las protestas de los trabajadores no cesan y animan a los vecinos a unirse poniendo camisetas en las vallas con el cartel de “Toca el claxon para apoyarnos”.

PAULA TUDÓ, estudiante de tercero de Periodismo

La fábrica, antes de abandonar el centro de Rubí, quiere reindustrializarse y se encamina en la búsqueda de un nuevo comprador. Juan Rueda, colaborador de Comisiones Obreras afirma que desde el sindicato se intenta siempre perder el mínimo de puestos posibles y la empresa “no se va a ir de rositas” si no encuentra un comprador que absorba a todos los trabajadores. El directivo de la empresa no a sido capaz de dar una respuesta clara y contundente a todas las preguntas sobre qué va a pasar si la empresa finalmente no puede encontrar ningún comprador. La situación de la propia industria catalana se ve agravada por este anuncio de Continental por los recientes ERE de Huayi Compressor, TE Connectivity y Prysmain que suman 487 despidos en total.

Todo esto surge porque Continental quiere mejorar su competitividad a largo plazo apostando por la movilidad eléctrica, por lo tanto esto requiere ajustes en la producción de varias de sus plantas por todo el mundo.  La planta de Rubí fabrica pantallas y controles analógicos para toda la industria de la automoción. El representante de CCOO de Cataluña dice que a raíz de los coches eléctricos el negocio irá a la baja, es por esto que el sindicato exige a Continental que realice todas las inversiones necesarias para poder así garantizar la viabilidad de la fábrica ya que la fábrica situada en Rubí es una fábrica solvente y competitiva y pide inversiones para fabricar componentes usados en coches eléctricos. 

Continental tiene que negociar sobre la industrialización y por otro lado en las posibles indemnizaciones para  los trabajadores que se queden fuera en la industrialización de la empresa.La empresa ofrece una propuesta de mínimos de indemnización que es insuficiente para los trabajadores y cuenta con apenas dos meses para poder buscar empresas que estén interesados en comprarla. Las negociaciones siguen entre la empresa, Comisiones Obreras y los trabajadores de la planta.