Política

Georgina Pallarès, Jose Torrecillas y Clàudia Ortega

Como si del patio de un colegio se tratase, Ayuso ha decidido empezar a robar bocadillos, y a Casado le quiere robar el de chorizo, la presidencia del partido popular de Madrid. Las bolas de papel de plata han empezado a volar dentro de  la cúpula del PP, dejando a más de uno con un moretón en el ojo. Ayuso califica este conflicto como simples “discusiones de patio de colegio”. Pero la realidad es que en Génova 13, la situación está tan fracturada como un  partido de fútbol entre dos clases de primaria. Aunque en esta ocasión el tiempo va en contra ya que la presidencia del PP de la comunidad de Madrid debe presentarse en marzo como fecha límite, tal y como lo marcan los estatutos de la formación del partido conservador.

Meme de Ayuso en referencia a la guerra interna del PP
Meme de Ayuso y Almedia en el llamado «patio del colegio»

El partido ya ha empezado, y el marcador aún está en 0, bajo la atenta mirada de los integrantes de cada equipo rival. En un lado del campo nos encontramos al eje liderado por el murciano, Teodoro García Egea, el todopoderoso Pablo Casado y el ilustre alcalde de la capital, Jose Luís Martínez Almeida. Es extraño no ver a Ana Camins en este duelo, la favorita del capitán del equipo, Pablo Casado que tenía la intención de nombrarla como presidenta del PP de Madrid. En el otro extremo del terreno de Juego, vemos a la guerrera más ida de la cabeza, y no por su estado mental, Isabel Diaz Ayuso, que comparte espacio con la marquesa, Cayetana Álvarez de Toledo. No nos olvidemos de la momia del partido, la más lianta y peleona, Esperanza Aguirre.

Aunque los integrantes del partido son un poco “boomers” algunos han demostrado haberse adaptado correctamente a la era digital, Ayuso ha aprendido incluso a bloquear en Whatsapp. “Luego los desbloqueo. O no. O primero si, y luego no. O no a todos.Y es que el número de bloqueados en la lista de contactos de la actual presidenta de la Comunidad de Madrid asciende casi a los 15, entre ellos algunos compañeros de partido. Incluso al Secretario General del Partido Popular, Teodoro García Egea. Pero al contrario de lo que puede parecer, todo  tiene una explicación lógica y coherente, pues el teléfono de la presidenta solo está disponible para emergencias, a no ser que te hayas roto una pierna, salta el buzón de voz. ¿Quién sabe? Igual el tono del buzón es la mítica sintonía del Partido Popular al que la presidenta le tiene tanto cariño.

Parece ser que han vuelto los fantasmas del pasado a la formación azul, aunque las pequeñas disputas de la actualidad nada tienen que ver con las épicas batallas de guerreros de  antaño. Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy ya protagonizaron una escena similar en los tiempos de crisis. ¿Quién ha dicho que aún no estemos inmersos en ella? Aún así, el problema seguía caminos distintos al de ahora. Esperanza Aguirre, define a Rajoy  como “ super encantador, pero con  una diferencia entre ambos” en política “a él no le gustaban los líos pero a mí sí”. Sea como sea, el partido no puede acabar como antes, uno de los bandos debe proclamarse ganador cuanto antes.

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