Dani Alves se ha convertido esta semana en el nuevo fichaje del FC Barcelona a sus 38 años y 8 meses. El club azulgrana ha llegado a un acuerdo con el jugador para su incorporación por lo que queda de temporada y con opción a un año más, si no se jubila antes.

De esta manera, el lateral brasileño regresará al equipo que le vió crecer como futbolista y convertirse en uno de los mejores laterales de la historia, cinco años después de su salida, y tras haber pasado por la Juventus, el PSG y el São Paulo. Alves vuelve a un Barça en crisis como agente libre después de finalizar su contrato con el São Paulo, aunque no podrá jugar hasta el mes de enero. 

Su fichaje ha sorprendido al entorno barcelonista y al mundo del fútbol en general, principalmente por la edad del futbolista (38 años) y la deplorable situación financiera de la entidad. En un equipo donde la media de edad es de 24 años, un gran número de jugadores podrían compartir clase con los hijos de Alves.

El brasileño será el jugador con el sueldo más bajo

Por otro lado, según las palabras del presidente Joan Laporta, durante la presentación del nuevo fichaje culé, “Alves es un jugador superdotado” que no tiene nada que envidiarle a otros grandísimos y talentosos jugadores de la plantilla como Samuel Umtiti o Ousmane Dembélé, por su excelente condición física y la buena preparación que está haciendo mientras no pueda volver a vestirse de corto para pisar el Camp Nou. Además, el presidente ha asegurado que el lateral “ha hecho un gran esfuerzo” debido a la situación económica del club. De hecho, el brasileño será el jugador con el salario más bajo de la plantilla y puede dar gracias de estar cobrando…

La afición azulgrana ha recibido como se merece a un mito de la historia del Barça, con algo más de 10.000 personas en el estadio durante su presentación, un acto en el que fue recibido con cánticos constantes, que reflejaban el anhelo de una afición nostálgica que sueña con el regreso a la época dorada de un club que ahora mismo está más cerca de salvarse del descenso en la última jornada que de ganar la Champions League. Y es que el estado en el que se encuentra a día de hoy la plantilla y el propio club no tiene nada que ver con ese Barça de Pep Guardiola y Luis Enrique que ganaba títulos todas las temporadas. Ahora Dani llega con su ex compañero, Xavi Hernández como flamante entrenador (y quien sabe si también con opción de convertirse en jugador), tras el despido de Ronald “el arquitecto” Koeman al frente del banquillo, para intentar devolver al FC Barcelona a su máximo esplendor

Dudas sobre su rendimiento

Indudablemente, pese a ser una leyenda viva del club, hay muchas dudas en torno a la utilidad que puede tener el jugador a su edad. ¿Con 38 años podrá volver a ser el Dani Alves de antes? ¿Será titular en los partidos trascendentales? ¿Estará a la altura para ayudar al club a salir de esta difícil situación? ¿Podrá aguantar más de 15 minutos corriendo?

Al margen del rendimiento que pueda dar al FC Barcelona en el terreno de juego, lo que sí que está claro es que el brasileño no ha perdido su habitual sentido del humor ni su excéntrico estilo de vestimenta. En su presentación lució unas chanclas (igual que cuando llegó al club en 2008) y unas gafas de lo más casual, a parte de una americana que seguro que provocó auténticas carcajadas entre sus compañeros. 

Es indudable que la vuelta de Dani Alves ha despertado la ilusión de una afición barcelonista, distanciada y desapegada de un club en horas bajas (muy bajas). Es difícil creer que este fichaje se hubiese realizado si el club no estuviera como está, pero esto nos invita a soñar con el regreso de otras grandes y legendarias figuras del club como Ronaldinho (41), Eto’o (40), Iniesta (37), Stoichkov (55), Kubala (falleció en 2002) y Luis Suárez (el español), que hagan de mentores a una plantilla joven y desorientada.


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