“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de rosas en mano, halagos sinceros y buen corazón”. 

Es, pues, de saber, que este sobredicho hidalgo, durante un entero fin de semana, se daba a conquistar a su bella dama con tanta afición y gusto, que consiguió seducir su alma mediante largos paseos por las mágicas calles de El Toboso.

Destino: El Toboso (Castilla la Mancha)

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