El Brexit, como todo proceso político contemporáneo, ha aprovechado el poder del Internet para desarrollarse; sin embargo, en este caso en particular, las redes sociales y demás plataformas digitales, más que sentar las bases de un debate constructivo y fomentar la discusión sobre los puntos determinantes, han sido utilizadas para minar el proceso de desinformación.

Las fake news y la manipulación se han convertido desde el principio de la campaña en herramientas utilizadas por ambos bandos políticos. Tanto separatistas como europeístas han hecho uso de estas armas mediáticas, convirtiendo la discusión sobre un asunto tan importante, como lo es la separación de la Unión Europea, en un pantano de falacias y difamación. Ahora bien, ¿a qué se debe esto?

Populismo

Uno de los puntos claves para entender la relación entre la desinformación y el brexit se esconde en el origen del proceso separatista. Aunque el euroescepticismo británico tiene raíces históricas, la crisis del 2008 fue, sin duda alguna, el detonante que permitió que en 2016 más del 51% de los británicos optaran por la opción “leave”.

Ello se debe a que la inestabilidad social y el severo desequilibrio económico que acompañó al estallido de la crisis, fomentó en los sectores políticos más extremistas un discurso simplista, pero muy emocional, que poco a poco empezó a calar más y más en un electorado que se sentía abandonado y abatido por las complejas circunstancias del momento.

“La culpa es de los extranjeros”, “son las medidas de Bruselas las que no nos permiten surgir”, se empezó a escuchar y de esa manera con los años la política británica se vio inundada por una guerra de discursos falaces que en vez de proponer una seria reflexión sobre las causas de la crisis, redujeron el debate a una cuestión de buenos y malos, dándole espacio a todo tipo de argumentos sin bases.

Cambridge Analytica

De esa manera no es de extrañar que con el tiempo, la estrategia aplicada por los sectores más populistas se aprovechara de las redes sociales para masificar su mensaje y así terminar de influir en aquellos que no estaban del todo decididos.

Según el documental The Great Hack (2019), realizado por Karim Amer y Jehane Noujaim, sectores del separatismo británico utilizaron los servicios de la consultora política, Cambridge Analytica, con el fin de manipular a través de acérrimas campañas mediáticas, la decisión de millones de votantes.

Así, el brexit, que desde un principio estaba erigido sobre un terreno de argumentos cuestionables, terminó de sumergirse en un pantano de fake news en el que parecía valer todo menos apelar a la razón.

Contexto y profundización

Sin son analizadas a profundidad, ambos bandos que conforman el debate en torno al brexit, cuentan con argumentos razonables dignos de ser tomados en cuenta; sin embargo, la desesperada carrera por el poder, negó la posibilidad de un debate que estuviera a la altura de su importancia y le dio paso a una discusión sin contexto, ni profundización en la que solo parecía contar la emoción.

Hoy en día el brexit ha iniciado una nueva etapa y el Reino Unido parece finalmente retomar un camino propio. Con las circunstancias actuales, el proceso se ve más incierto que nunca. Ya el tiempo contará.