El divorcio entre la Unión Europea y Reino Unido genera confusión e incertidumbre en los británicos que residen en Europa. A pesar de que su pasaporte ostenta una amplia aceptación en la mayoría de los países del mundo, el Brexit deja sin reglas de juego claras a cientos de miles de británicos que han decidido radicarse fuera de su país en la Eurozona.

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En el caso de España, el mayor destino de británicos residentes en Europa, las preocupaciones son múltiples y generan un impacto importante a nivel familiar, profesional e, incluso, en derechos básicos como la educación o sanidad pública. El efecto de estas medidas se detalla en el estudio “Brexit and the British in Spain”, elaborado entre 2017 y 2020 por la profesora emérita de la Universidad de Loughborough, Karen O’Reilly.

La investigación devela algunos testimonios de residentes y valora sus principales dilemas frente a la pérdida de derechos sociales, incluso con el temor de que se les pida que retornen a su país de origen en un mediano o largo plazo. 

La complejidad de la situación migratoria se refleja en algunas entrevistas realizadas para la investigación, que hace notar que existe un futuro incierto ante esta situación. Una experta entrevistada, de la cual no se revela la identidad, ilustra a través de una consulta en su red social cómo se han comprometido sus decisiones personales y las de su familia:

“Recibí un mensaje esta mañana en Facebook Messenger, similar a los que recibo ahora un par de veces al día. El mensaje era de una mujer que estaba aquí (España) como abuela, su hija vino con ella cuando era pequeña y ahora tiene una nieta aquí que es británica, pero nacida de un padre canario en Tenerife, y ahora estudia en el Reino Unido para obtener un título. Y ella quiere saber qué le va a pasar a su nieta. El padre es canario, ella nació en Tenerife pero es británica, ¿la van a dejar entrar? ¿Van a dejar que termine su carrera en el Reino Unido? La gente tiene miedo.”

Otros británicos están evaluando solicitar la nacionalidad española. Este es el caso de ‘Suzanne’, otra entrevistada, quien está casada con un español y teme también perder su pasaporte británico en el proceso: 

“Nunca he considerado solicitar la ciudadanía española solo porque siempre he pensado, bueno, soy europea, tengo todo el derecho de vivir aquí como ciudadano de la UE. Y ahora estoy empezando a pensar seriamente si debo solicitar la ciudadanía española. No sé necesariamente si siempre voy a vivir en España. Mis padres no son cada vez más jóvenes, puedo decidir que quiero volver. Mi compañero es profesor y siempre pensamos en la idea de que en algún momento podríamos volver a vivir en el Reino Unido para que sea él quien viva en un país diferente. Los trabajos de enseñanza son muy difíciles de encontrar en España. Entonces, todo toma, tiene la misma edad que yo, así que quita esa libertad absoluta que hemos dado por sentado, que siempre hemos tenido, que ha existido por más tiempo que nosotros, para poder hacer eso, y para mí es muy importante poder hacerlo. Aunque hay una campaña en curso para cambiar esto, según la ley española actual, los británicos no pueden obtener oficialmente la ciudadanía española y conservar sus pasaportes británicos.” 

De acuerdo con el último informe disponible de la Oficina de Estadísticas Nacionales del Gobierno de Reino Unido, España acoge a 284.988 ciudadanos británicos. Sin embargo, la investigación de O’Reilly revela que esta cifra podría tener un importante subregistro y llegaría a triplicarse, debido a la flexibilidad en las políticas de libre movilidad que no les obligaba a registrarse como residentes.

Entre las recomendaciones del estudio se destaca la necesidad de un mayor compromiso y proactividad del Gobierno británico con sus connacionales en situación de movilidad, y la necesidad de entendimientos que prevengan diversas afectaciones debido a conexiones familiares, actividades académicas, entre otras. 

¿Qué hace España y Reino Unido frente a la transición del estatus migratorio post Brexit?

Tanto los gobiernos de España y Reino Unido han abierto canales de asistencia para solventar dudas a sus ciudadanos sobre su situación, una vez que ya se ha ratificado el Acuerdo de Retirada del Brexit. Durante el período transitorio, definido hasta el 31 de diciembre de 2020, los ciudadanos pueden mantener sus derechos comunitarios en los dos territorios.Sin embargo, los gobiernos insisten en la regularización de las condiciones migratorias para poder tomar acciones oportunas. 

Aún está latente la expectativa sobre las decisiones que se tomen y acuerdos que se lleguen en las mesas de negociación post Brexit, que ahora se desarrollan de manera telemática debido a la crisis de Coronavirus.